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miércoles, 1 de agosto de 2012

No juegues con los escorpiones.

Mortíferos, venenosos y peligrosos. Así son los escorpiones. Su compañía no suele ser una buena compañía y son seres noctámbulos. Mejor alejarse de ellos, cuando estás a tiempo de alejarte.

Como el peligro es lo que más me atrae, aunque los respeto por su veneno, me siento muy atraída por ellos, irremediablemente diría yo.


Abu-Simbel, son más de las once de la noche y va a comenzar el espectáculo de luz y sonido para los turistas que esa noche nos amos a quedar a dormir embarcados en una de las orillas del Nasser (este sería el inicio de mi primer crucero). Miro a Hammed, nuestro guía egipcio, saca una linterna y empieza  a alumbrar nuestros pies. Nos recomienda no movernos. Saca un cucurucho de papel de uno de sus múltiples bolsillos, se agacha y sonríe.

Acaba de capturar a uno de ellos, negro, amenazante. Caza dos más y nos mira para tranquilizarnos. "Estos no son de los más venenosos, ¿todos tenéis el entierro pagado, no?", bromea el muy... (se nota que vivió varios años entre andaluces y se le ha pegado la gracia).

Así que el resto de la noche, los ojos de casi todos los del grupos oscilan alternativamente entre la iluminación cambiante del templo de Ramses y el suelo ..., por si acaso.


Una hora después, con el espectáculo terminado y mis posaderas planas por el incómodo asiento, se encienden las luces, miro hacia abajo y al lado de la piedra en la que estoy sentada asoma otro. Ha estado cerca de mi y no ha pasado nada.

"Quítate de ahí", me ordena Hammed y yo obedezco. Lo recoge con otro cucurucho de papel y me sonríe. "No te preocupes, que no ibas a dejar viudo a este tan pronto", me dice señalando al que desde unos días antes era ya oficialmente mi santo y se ríe. Decididamente, este chico tiene muchas gracia, pero que mucha gracia.

De vuelta al barco me dice que no es cierto que se claven a si mismos el aguijón si se ven rodeados de fuego, que en realidad su cuerpo se arquea con el calor de las llamas y parece que se ha clavado así mismo el aguijón. Vaya, lo del suicidio del escorpión es sólo un mito.

De gran magnetismo, te atraen, pero pueden destruirte. Poderosos, pero a la vez auto-destructivos. Hay que tenerlo muy claro, si los tienes cerca, que son un peligro. Si te atreves a acercarte...

Ahora, que os aseguro que son infinitamente peores las "tiburonas" de piscina reducida.

4 comentarios:

  1. Prefiero cien de ésos que un chupóptero emocional. Estos últimos sí que dan miedito...
    Por cierto, qué de lugares chulos has visitado, amiga.
    Un abrazo.

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  2. Si, tienes razón, el veneno de los que te van desgastando emocionalmente poco a poco, ese si que mata, pero de forma progresiva... A veces tienes que poner una barrera para contenerlos y otra veces poner tierra de por medio.

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  3. Vaya experiencias sol!!!

    Has visto ya me estoy poniendo al dia con los blogs jajajaja, me ha costado casi 2 semanas pero ahi lo llevo.

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  4. Gracias por estar aquí de vuelta, guapísima.

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