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lunes, 6 de enero de 2014

Destrozeitor

Mi pequeño retoño contestón tiene una manitas, de esas que yo llamo peligrosas a más no poder.

Ya de pequeño apuntaba maneras (me refiero a cuando era aún más pequeño) y todo lo que caía en sus manos o en sus dientes, pasaba a mejor vida.

No se muy bien como lo hace, porque no parece intencionado, pero misteriosamente los helicópteros con los que juega se quedan sin aspas, los coches de bomberos pierden tramos de la escalera de salvamento y las ambulancias se quedan sin ruedas.



El chico juega, sigue jugando y en menos de  48 horas (con un poco de suerte) el objeto en cuestión ya no tiene el mismo aspecto, o bien se ha quedado sin puertecilla para las pilas, o le falta algún elemento de los que tenía cuando salió de fábrica.

Le he explicado en multitud de ocasiones, la importancia de cuidar las cosas que le pertenezcan y no digo nada todo lo que le he dicho sobre como debería cuidar todas las demás cosas que no le pertenezcan, sobre todo si va en casa de familiares o amigos. Y el caso es que me mira con cara de atención, asiente con total convencimiento, pone cara de haberlo asimilado e interiorizado y a los 10 minutos (si llega) viene a contarte que se ha soltado tal o cuál pieza, o que se ha caído el agua del vaso que ha cogido o que se ha manchado algo y él no tiene la culpa de ello (normalmente, según él, la culpa es de su hermana, esté o no cerca del escenario del crimen).

Miedo me está dando lo que va a durar en sus manos los juguetes que SSMM de Oriente le han traído. La cosa llega a tal extremo, que su progenitor y yo hacemos "apuestas" de lo que le puede durar tal o cuál cosa: unas ceras para pintar, un bote de plastilina, un cuento (aunque ya no se los come - sin comentarios - o lo que viene siendo, "deborar" libros, en sentido muy literal de la expresión, como lo hacía antaño).

Los cuadernos con pegatinas son un visto y no visto y los lápices de colores desde que descubrió la existencia de los sacapuntas, disminuyen de tamaño de forma vertiginosa.

El angelito es así. Digo yo, que con los años se hará más cuidadoso, o al menos eso espero, porque me da miedo pensar lo que puede ser la adolescencia de semejante insensato. Que además, como me va a pillar ya muy mayor...

Este año, los juguetes traen incorporadas además de las pilas, un kit de restauración, consistente en, a saber: pegamento de rápido contacto, un rollo de cinta americana, una mini caja de destornilladores y paciencia + precisión de relojero, para recomponer lo que buenamente se pueda.

Señoras, señores, en enero voy a tener las yemas de los dedos pegadas más de un día.

2 comentarios:

  1. Jaja, me recuerda a mi hermana, yo tenía todos mis juguetes nuevos, de hecho todavia tengo el nenuco intacto, en cambio ella tenía todos destrozados en pocos días.

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  2. O sea que mi hijo milita en la banda de tu hermana???
    Vaya, vaya.
    Besos.

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