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jueves, 31 de mayo de 2012

Mi nueva vida.

Suena muy emocionante, pero la realidad es opuesta a las expectativas. 

La situación familiar ha cambiado substancialmente en las últimas semanas. Ha habido planes, cambio de planes, contraplanes y cuando ya parecía que todo estaba organizado, nuevos planes y nuevos cambios sobre estos últimos.

Desquiciante. Mi escaso equilibrio mental ha tenido que hacer malabarismos para apechugar con todo. Parece que todo está más o menos claro hasta octubre, pero no me fío. Algo pasará y habrá que volver a reorganizar el universo para salvaguardar el bienestar de los retoños.

Por las tardes, el apoyo paterno está "en sus labores", así que ahora recojo a los niños y nos vamos a casa y son mi única compañía visible hasta que se incorpora el cuarto elemento, cerca ya del inicio del día siguiente.

Ahora doy la merienda, la cena, baño y acuesto a los niños sola y veo los atardeceres sola en un más que abandonado patio. Y disfruto de la cena en solitario. Aunque esto último tiene sus ventajas: no ceno con muertos y eso me agrada más que cualquiera de la autopsias que he tenido que visualizar mientras me alimentaba, porque antes, con el Horatio de turno a pie de cadáver, disfrutar de la cena, poquito, la verdad, muy poquito.

Como desventaja: no tiene sentido hacer comentarios mordaces en voz alta sobre la relación de consumo de sustancias ilegales y la imaginación de los guionistas de series de televisión. Ni criticar despiadadamente los argumentos televisivos, sólo por el simple hecho de ser la vengativa mosca cojonera.

Con la certeza de todo el verano por delante, sola en casa con los niños, definitivamente se han esfumado mis sueños de disfrutar de la playa este año. No habrá paseos descalza por la arena a medianoche.  De Bora Bora, mejor ni hablamos.

Polinesia Francesa

Los niños no van a beber agua mediterraneamente salada y a acabar rebozados en arena, como si fueran escurridizas croquetas.

Como perfecta Bree, me dedicaré con similar dedicación a la jardinería, la repostería y a modelar la plastilina con los niños. Continuaré con el Arnidol en lugar de pasarme a la alta protección de los bronceadores.

Tal y como están las cosas en el mundo laboral, encima hay que estar contentos. Los horarios no son compatibles con la vida familiar y no digo nada de los otros ámbitos de la vida. Pero es lo que hay, es lo que toca y las alternativas son...., ¡anda!, si no hay alternativas.

8 comentarios:

  1. Qué razón tienes...; yo también doy fé de que es muy complicado compaginar (bien) el trabajo y la vida familiar (que abarca muchos ámbitos...¡no sólo el del cuidado de los niños...).
    ¡Mucho ánimo!
    Un abrazo

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    1. Es muy complicado compaginar trabajo y el resto de las cosas. Y lo malo es ir siempre con prisas y no poder disfrutar de ver como van creciendo.
      Gracias.

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  2. Ay qué tiempos más rarunos nos ha tocado vivir. Crisis económica, existencial, familiar, de valores...como diría Mafalda, paren el mundo que me quiero bajar...
    Besitos.

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    1. Mi adorada Mafaldita ¡cuanta razón tiene! Ahora que, ten por seguro que estas "crisis" te hacen ser mucho más fuerte, pero un poquito de tregua de vez en cuando no vendría mal, que llevamos casi 6 años de batallas entre unas cosas y otras.
      Bss

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  3. Y encima por ahí diciendo que "no nos podemos quejar". Coño si quejarme es lo único que me queda...

    Lo siento guapa pero como este es mi día a día te diré que de todo se sale y que otro año será (eso me digo yo constantemente...).

    Besos

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    1. Menos mal que yo tengo este blog para "quejarme" en público.
      Y si, eso mismo me digo yo, otro año será, al año que viene volamos con los niños a... y eso llevo diciendo varios años. En fin, si en casa se está muy bien, ¿donde vamos a ir que estemos mejor?, etc.,etc.
      Un beso.

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  4. A los monoparentales nos suele pasar muy a menudo eso de estar a solas con la prole y es verdad que hechas de menos otro adulto para comentar cosas más allá de los confines del mundo de los dibujos animados y demás universo infantil.

    Tengo amigas "biparentales" que me cuentan sus experiencias de "monoparentalidad-temporal" y eso me hace/nos hace sentir más próximas y convencernos que en el fondo criar tiene unos aspoectos comunes que no se pueden obviar.

    A mi CSI Miami nunca me ha acabado de gustar (ese Horatio) prefería la de NY. Pero a la hora de cenar... no mejor para hacer la digestión.

    Cuenta siempre con mi hombro electrónico para comentar la jugada (con mi hermano nos liamos a hablar de series y nos quedamos solos).

    Sin vacaciones en la playa? Mierda de crisis? ... Um! Si me suena. Pasate por el post CA-CA que publiqué el mes de Marzo y me lo cuentas.

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  5. Es cierto, eso de no poder hablar nada más que de Dora la Exploradora y otros dibujos, deja huella.
    Debe ser por eso que he empezado a tener mucho diálogo interior y me veo en breve inventándome una amiga imaginaria con la que hablar, jejeje.
    Gracias por el ofrecimiento del hombro electrónico, me ha gustado y haré uso, ya lo verás.
    Bss

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